La descubrí dormida. No quise despertarla de su dulce sueño. Me quedé allí frente a ella, observándola. Intentando descubrir con quién estaría soñando. ¿Cómo saber si sería conmigo? Nunca podría saberlo. Ella nunca me lo diría, porque yo hace mucho tiempo que ya no existía.
